
Es bien conocido el llamado falso pulgar del panda, que consiste en realidad en un hueso sesamoideo radial muy desarrollado y que forma una especie de sexto dedo oponible a los otros cinco; gracias a esta modificación, el panda gigante puede manipular y agarrar con cierta destreza objetos tan pequeños como los tallos de bambú, que constituyen la parte principal de su dieta. Además de bambú, también come bulbos, raíces, huevos y algunos mamíferos pequeños.







